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martes, 22 de abril de 2014

La razón eres tú.

Muchos creen que las mejores cosas que podemos tener son aquellas que más valor económico tienen, pero ojalá aquellos supieran que en realidad, para ser feliz necesitas muy poco, y aquello que necesitas no tiene valor económico alguno.
Entre las cosas que necesito se encuentra tu sonrisa, y es que cuando veo tu sonrisa sé que todo irá bien. Algunas veces no entiendes por qué sonrió o río tanto, y es simplemente porque me haces feliz, porque desde que te conocí no he hecho otra cosa que ser feliz.

He dado un cambio que no me esperaba, me esfuerzo cada día por ser mejor y persona, y te diré algo... tengo muchas aspiraciones en la vida, entre ellas no está ser la chica más guapa, más alta o con el pelo más bonito, entre mis aspiraciones está ser la chica con una sonrisa que haga que tú también sonrías, tener paciencia, tener siempre los brazos libres cuando necesites un abrazo, tener siempre a punto el oído para escucharte, y es que entre las aspiraciones que tengo, podría decirse que hacerte feliz es una de ellas.

No soy perfecta, ni quiero ni podría serlo, pero quiero ser algo, quiero ser aquel viernes 13, quiero ser <<Tu amiga, tu novia, la futura madre de tus hijos y de tus perros, todo>>. Quiero ser un todo que partió de un nada, quiero recordar cada dia cómo surgió esto, quiero poder decir que algunas veces no es fácil, pero lo conseguimos.
Una persona dijo hace meses que no teníamos futuro, ¿Y dónde estamos?, estamos en un punto en que ambos confiamos el uno en el otro y podemos contarle cualquier cosa, estamos en un punto en que hasta cuando estamos en silencio hablamos, estamos en un punto en que tenemos ganas de más, siempre hemos tenido ganas de más. Estamos en un punto en que ambos conocemos al otro, sabemos cuales son sus virtudes y defectos, y... al menos yo, amo todo de ti, siempre lo he hecho.
Ojalá supieras muchas cosas: ojalá supieras que no necesito recordar nuestra fecha porque la tengo grabada a fuego en mi corazón, ojalá supieras que cada vez que escucho tu canción esbozo una sonrisa, ojalá supieras que a veces uso como marca páginas una entrada nuestra de cine y otras veces aquel papelito con una fragancia en navidad que te gustaba. Ojalá supieras que cada vez que veo una puesta de sol pienso en la magia y cada vez que siento la magia pienso en ti. Ojalá supieras que no puedo tener un mal día, porque cada día a tu lado sólo puede ser bueno. Ojalá supieras... que nunca he amado a nadie, nunca había sentido tanto miedo, pero contigo... todos mis miedos y dudas se desvanecen.

Hace tiempo me decías que yo te hacía sentir vivo, quiero que sepas, que desde que te conozco, yo si me siento viva.
No seremos la pareja más perfecta y normal que hay, pero tal vez ese punto de locura, tal vez esas peculiaridades y matices que tenemos son lo que hagan de esto un éxito, porque, no se lo que tú piensas, pero yo sólo llego a una conclusión: me siento afortunada de tenerte conmigo.





Escucha la canción... ♥

jueves, 17 de abril de 2014

Another way II

Los días pasan, los recuerdos se desvanecen, los sentimientos se disipan, y lo único que queda son las palabras. Tras una ruptura intentamos olvidar a la persona borrándola de todas partes, pero nuestra cabeza no olvida, nuestra cabeza se tortura recordando una y otra vez aquel momento que nos rompe el corazón sin piedad, y es que es muy sencillo sonreír de cara a la gente y romperse por dentro cada día que pasa un poco más hasta llegar a ese punto en que hasta la brisa más ligera se incrusta en tu interior y te puede matar lentamente.
*** 

Aquella relación no podía sostenerse por ninguna parte, tú te tenías totalmente idealizada, sabías cómo era, todo lo que yo había hecho, mis manías... te empeñabas en ver en mi algo que no había, y cuando por fin veías como era, comenzabas a despertar, comenzabas a visualizar una realidad que yo te había mostrado desde el primer día, y yo... simplemente no podía, intentaba marcarme una meta ''Cumplir X meses con una persona'', demostrarme que podía aguantar junto a alguien, pero esa vez tampoco funcionó, cuando te impones algo normalmente fallas.
No teníamos nada en común, yo anteponía cualquier tontería a ti, tú te cansabas de que contigo sólo hablase de ropa y yo ni te escuchaba, nos separaban 500 km en los que ambos no respetamos la fidelidad, nos separaban 10 años que lo único que conseguían era que nos pasásemos el día discutiendo, porque no... nunca pude con tus enfados espontáneos, cada vez que te enfadabas por una tontería yo cogía la puerta y me iba, nunca me ha gustado discutir con nadie.
Los días juntos... algunos días eran mejores y otros eran peores, algunos días me asfixiabas y otros días me dabas tanto espacio que no sabía si estabas a mi lado. Te necesité en muchos momentos y me diste la espalda. Me diste tantas veces la espalda que empecé a no contarte nada. Nunca necesité a un hombre que solucionase mis problemas y tú no serías la excepción.
El espacio fue el detonante de esta ruptura, tú me pedías espacio: un espacio que se traducía en silencio, horas sueltas que se convertían en días sin saber nada el uno del otro, hasta que por fin llegó esa llamada telefónica inevitable, tú no te atrevías a cortar, así que tuve que hacerlo yo, era lo mejor para ambos, olvidarnos el uno del otro, fingir que nada había pasado, pero en verano sucedieron cosas de las cuales yo quería saber la verdad, una verdad que me ha costado varios amigos, una verdad que me tuvo noches llorando, una verdad que no me arrepiento de haber buscado.

Me costó olvidar esta historia. Semanas después de haber roto, entraba en mi vida una persona, pero no una persona más. una persona de esas que calan hondo, una persona que no puede dejarte indiferente, una persona que te enseña a luchar.

Le conocí y en ningún momento pretendía tener algo, mi intención era estar sola, recuperarme de todo esto y si acaso, empezar a ver gente en marzo, pero no... la vida cambia tus planes y me encontré con él, con alguien que hizo que me recuperase rápidamente, alguien a quién podía contarle cómo me sentía y el cual me empezaba a contar pequeños secretos suyos, alguien que conseguía que cada día me despertase feliz sabiendo que sería un buen día porque él conseguía iluminarlo.
Con cada día que pasaba, con cada hora a su lado me iba atrapando un poco más, puede decirse que cambié en muchas cosas, he cambiado partes de mi que pensé que nunca se irían, aunque también es cierto que después de haber roto contigo mi corazón dijo basta: me había cansado de chicos que sé que acabarían yéndose sigilosamente por la puerta de atrás, me había cansado de intentarlo, me había cansado de creer en la gente, me había cansado de creer en mi misma, y me fui, hice las maletas y hui, simplemente necesitaba descansar, no tener mensajes diarios de personas preocupándose por mi. Os diré algo... siempre salgo adelante de todo, tengo mis momentos de debilidad, pero nada puede conmigo, ¿Mi peor enemigo?, soy yo, lo comprobé hace años, cuando un día dije basta y durante medio año le resultaba irreconocible a los demás. Una ruptura no me va a destrozar, lo que me destroza son las mentiras, los comentarios llenos de pena de algunos, no soporto que alguien me trate como a esa pobre moribunda emocional, soy fuerte.

Tú volvías, pidiéndome volver, pidiéndome una segunda oportunidad, pero no... no creo en las segundas oportunidades, es algo que relación tras relación he ido aprendiendo, ya te había dado una segunda oportunidad después de que me mintieses -y lo confesases-, después de tus celos surrealistas y de que me exigieras que dejase la fotografía. Estaba ''empezando'' una relación nueva, una relación que no iba a dejarme indiferente, y no sé... no iba a tirarlo todo por la borda, mucho menos por ti.
Echo la vista atrás y me siento mal, sé que he tratado mal a muchas personas, pero no soy así, ya no. Siento lo que te hice, pero no querría volver contigo, no estaba enamorada de ti, y si no funcionó la primera vez... ¿Qué iba a cambiar ahora?, contigo seguiría siendo superficial, no te contaría nada, tú te esforzarías el primer mes y después a pedirme espacio, hasta que volviésemos a separarnos de nuevo.

Si hago una reflexión sobre cómo me siento ahora, es vulnerable. Me siento vulnerable porque estoy enamorada, desde que comenzó esta historia mi coraza se vino abajo, nunca he tenido secretos con él, siempre he confiado en sus palabras y actos, me he quedado cuando en otras ocasiones me hubiese ido sin pensarlo, he cambiado partes de mi para que esta relación pudiese salir bien, pero a veces pienso... ¿Es suficiente?, ¿Hago las cosas bien?, sé que él cree que si, pero me gusta que me diga las cosas, me gusta que tenga algún detalle conmigo. No soy de esas chicas que necesitan que cada cinco minutos les estén recordando lo perfectas e increíbles que son, pero es cierto que me enamoré -entre otras cosas- de cómo me trataba y no quiero que eso se vaya, quiero seguir despertándome todos los días pensando que he hecho bien, pensando que puede haber tormenta pero uno de los dos siempre cobijará al otro, pensando que el cambio que he dado no ha sido en vano.

A veces la vida nos sorprende, nos obliga a elegir ''aquí o allí'', nos pone retos, nos hace plantearnos qué estamos haciendo con nuestra moralidad y nuestros principios, nos hace ver que hay más de un camino, pero elegiríamos ese mismo camino una y otra vez, y te lo prometo... no me arrepiento de nada de lo que he hecho desde septiembre hasta ahora, volvería a repetirlo de nuevo.
A veces crees que conocías a esa persona de antes, confías en que el destino os haya presentado por alguna razón, confías en que será aquel que se quede, aquel que ría cuando tú rías y solucione tus problemas cuando tú llores, aquel que te cuide cómo si fueses su mayor tesoro, aquel del que te enamores día tras día una y otra vez.





lunes, 14 de abril de 2014

Call it magic.

Creemos que el amor es siempre acierto, creemos que el amor es decirse palabras bonitas a cada segundo que pasa, creemos que amor es darlo todo y si perdemos no volver a intentarlo.
En realidad el amor es un juego de azar, apostamos todo y podemos ganar todo o no ganar nada.
Amor es perder el miedo, vivir sin pensar, limitarse a sentir.


Van pasando los meses y sigo sorprendida del curso que ha tomado esta relación, o más bien de que existiese esta relación. Yo me había cansado de apostar, siempre perdía, y... hasta la persona más paciente acaba cansada de esperar, cansada de ver cómo cada una de esas personas a las cuales da una oportunidad se va a lomos del caballo blanco en el que vino con una parte de su corazón, y es que el corazón tiene su parte de sabiduría y un día comienza a cerrarse, no quiere más pasos en falso, está cansado de tonterías, de luchar... está exhausto. 

Contigo... aposté, lo aposté todo.

Tú eres el "maníaco del control", pero en el fondo a mi también me gusta tener esa pequeña parcela de control, saber que las cosas no se desbordan, saber que hay un punto de retorno, saber que si esto se acaba podríamos hacer como si nada, pero siento que no es así... siento que nuestro día a día no está guionizado, siento que hacemos las cosas según nos convenga a nosotros, sin patrones absurdos. Siento que hemos llegado muy lejos, que yo he llegado muy lejos, si a los dos meses de conocernos ambos decíamos que ya no había marcha atrás y no podíamos irnos... imagínate a estas alturas. Yo no me puedo ir, y sé que tú no querrías hacerlo.
Defino esto como "magia", puedo atribuir esa palabra a muchas características que tenemos, pero la principal podría ser como una persona escéptica como yo acaba usando palabras de las cuales rehuía, cómo una persona escéptica que no creía en la magia comienza a verla por todas partes, cómo una persona escéptica cree que si hay gente buena en el mundo, gente que ha curado su alma rota, y es que fue eso lo que me conquistó, lo bueno que eres... me da igual lo que hayas hecho en el pasado, valoro lo que haces desde que me conoces a mi, cómo me tratas, cómo me cuidas, cómo me soportas a diario, cómo ríes cuando yo río y buscas la solución a los problemas cuando yo lloro, cómo me vas dando partes de ti a medida que pasan los días, cómo consigues que las noches estén para dormirme con una sonrisa pensando en ti.
Desde el primer día, desde el primer beso... siempre, siempre me has tenido.
Sé que ambos no somos las personas más fáciles con las que tratar, cada uno tiene sus particularidades, cada uno tiene manías que pueden sacar al otro de quicio, pero déjame decirte que estoy dispuesta a aguantarte otros 4 meses, todos los que tú me dejes.


Déjame decirte que aposté, y gané.


jueves, 27 de febrero de 2014

Glow

La vida son momentos, son caminos que se entrelazan, se unen durante un tiempo y se separan, son travesías de noche y de día, son señales, son ideas, son deseos.
La vida es un arcoiris, la vida son pajarillos revoloteando sobre tu flor favorita, la vida son instantes que marcan un antes y un después.
La vida es volar y soñar.
La vida son carcajadas intercaladas con alguna que otra lágrima, la vida son personas que entran y salen, la vida son aciertos y errores, la vida es todo lo que tú quieres que sea, y yo... yo quiero que tú seas toda mi vida.

Tenía una idea del amor, pero distaba mucho de lo que considero que es el amor.
Sabía que en algunos momentos el orgullo estaba para tragárselo, las promesas para cumplirlas, los miedos para superarlos y las fuerzas para luchar, pero no lo hacía.

Hoy... tengo otra idea del amor: Ahora veo el amor como sacrificio voluntario, compartir cosas buenas y malas, amar el corazón roto de alguien, entregarte, acariciarle el pelo y besarle la frente, reírte a carcajadas de sus chistes malos, sonreirle y morderte el labio, mirarle a los ojos y ver su interior, besarle y sentirte en el cielo, tocarle y tener la piel de gallina, escucharle decirte algo bonito y ponerte roja al instante, conocerle desde hace varios meses y en vez de cansarte, quieres más y más, nunca te cansas.
Soy una persona difícil a ratos, tengo manías estúpidas, gestos que repito una y otra vez, una risa algo molesta y contagiosa, tengo mis días malos, esos días en los que me gustaría tirar la toalla, pero... tú me haces avanzar, me impulsas, me haces creer en la fuerza de mis sueños, me escuchas, me das calor, le das color a mis días grises. Mi vida a veces es puro caos, pero tú eres orden dentro de mi caos.

Déjame decirte que no te falta nada, tienes todo lo que necesito, eres todo lo que quiero.
Por mi vida han pasado muchas personas, pero tú... tú eres el único que ha conseguido darle un significado a las cosas, eres el único que ha conseguido que cambie ciertos aspectos de mi -y que no me importase hacerlo-, eres el único en el que pienso cuando escucho la palabra ''amor'', eres el único que puede transformar un mal día en un día perfecto, eres el único y quiero que sigas siéndolo durante mucho tiempo.